La primera parte del año en curso ha sido especialmente complicada para la UNMSM. Esto ha sido así por la convergencia de algunos eventos: elección de autoridades, vigilia pro-senderista, cobertura mediática y amenaza de intervención. Este post es solo el primero de varios en los que narraré los hechos tal y como los he percibido, opinando sobre los aspectos que más han llamado mi atención en toda esta coyuntura.
El inicio de toda esta trama se ubica en mayo de este año, en donde dos eventos mayores se producirían:
1) Elección para integrantes apara los Consejos de Facultad (un tercio de los integrantes de esta instancia está conformada por representantes estudiantiles; los otros 2/3 son profesores) de las distintas facultades -valga la redundancia- de la universidad, la que tuvo lugar el 21 de mayo. Me limitaré a señalar lo ocurrido en la facultad de CCSS.
Algunos antecedentes: el 2007, ganó -por el lado de los estudiantes- una lista que básicamente se autodefinía como una agrupación de izquierda que luchaba por la consecución de derechos estudiantiles y por una universidad científica (no recuerdo el nombre de la lista). Ésta, elige -conjuntamente con una de las agrupaciones de profesores- a Bernardino Ramírez Bautista como decano de la facultad. A su vez, Waldemar Espinoza es designado director de la unidad de post-grado. Estas autoridades conservarían su cargo hasta este año.
Los años 2008, 2009 había ganado la lista "Unidos x Sociales", rival política de la lista ganadora en el 2007. Se ha dicho que la gestión de las autoridades iniciada el 2007 ha hecho poco o nada por la facultad, lo que en gran medida es cierto: no se publicaron todas las revistas de investigaciones que debían de salir, no se han hechos diagnósticos serios sobre la situación académica de la facultad ni ha habido ninguna señal de querer construir una agenda de investigación (de hecho, se aprobó una reforma curricular muy mal hecha, aunque esto no es responsabilidad exclusiva de dicha gestión), se aumentó de manera excesiva el costo de documentos y constancias relatiovas a la situación de uno como estudiante (me refiero a papeles como la constancia de no tener deudas con la facultad, el certificado de estar dentro del quinto superior, entre otros: cada uno de estos papelitos no baja de S/. 15, hay ciertos papeles que necesitan de otros para ser conseguidos, siendo así que el costo real de algunas constancias es de S/. 30 como mínimo), etc. Lo peor del caso fue que la unidad de post-grado se vino abajo: muchos profesores se fueron (p. e. Ramón Mujica, Carlos Iván Degregori, etc.), se quiso cerrar la maestría de género, etc. Aún así, algunas cosas hizo esta gestión: puso computadores en la biblioteca, amplió la cantidad de material bibliográfico de consulta (aunque esto se hizo recién este ultimo año), puso proyectores en algunas aulas, y creo que no mucho más. Sea como sea, se ha hecho un trabajo bastante mediocre durante el periodo 2007-2010. No solo por parte de los profesores (todos, pero con énfasis en la responsabilidad de los miembros del "partido" de los profesores Bernardino Ramírez y Waldmar Espinoza), sino también por el trabajo casi nulo de los "tercios estudiantiles".
Estando así las cosas, llegamos a este año con un panorama electoral más movido que el de los 2 años anteriores debido a que correspondía ahora no solo modificar la composición de todo el Consejo de Facultad, sino también elegir a un nuevo decano y a los nuevos directores de las Escuelas Académico Profesionales de toda la facultad. (Esto será comentado con mayor detenimiento en un próximo post).
Por tercer año consecutivo, ganó la lista "Unidos x Sociales". Cabe decir, sin embargo, que al igual que los años anteriores, si se suma la cantidad de votos en blanco, de votos viciados y de ausentes, se supera largamente el 50% de la población electoral estudiantil, lo que es un síntoma de los desprestigiada que está la política universitaria.
2) Elección para la Asamblea Universitaria, ocurrida el 25 de mayo. Esta asamblea está conformada por representantes de los tres segmentos ("tercios") que conforman la comunidad universitaria: alumnos, profesores y trabajadores. El Rector de la universidad es elegido por esta Asamblea.
Una vez realizadas las elecciones, se declaró ganadora a la lista liderada por Ruth Shady ("Acuerdo Institucional Sanmarquino" -AIS-). Pero horas después, el comité electoral anuló las votaciones efectuada en la facultad de Medicina, volteando la elección y resultando como ganadora una lista oficialista (la número 5). La lista inicial,emte ganadora denunció el fraude y no sé en qué andará ahora esta situación (por alguna razón, la información sobre estas cosas termina perdiéndose en la veloz espiral de noticias nuevas que llegan cada día, y que terminan por anular la importancia de las anteriores).
Dentro de este panorama, hay ciertas líneas de interés que pueden se apuntadas: 1) En la facultad de CCSS, los profesores que pertenencen al AIS son rivales de la agrupación que respaldó y apoyó la gestión de Bernardino Ramírez Bautista. Asimismo, el AIS es una agrupación contraria al Rector Luis Izquierdo, y se refiere siempre a él con calificativos muy duros. 2) Bernardino Ramírez Bautista es uno de los decanos aliados al Rector Izquierdo (puede verse una declaracíon de él en esta nota de La República: http://www.larepublica.pe/archive/all/larepublica/20100527/1/node/268717/total/01). No queda claro si todos los profesores que lo respaldaron en su momento son también afines a la línea política del Rector. 3) Hay una clara ruptura y discontinuidad política entre las distintas estancias de decisión en la univeridad. Por ejemplo, el rechazo al Rector es compartido por casi todos los alumnos de CCSS, sin embargo, hubo una gran cantidad de estudiantes que apoyó la candidatura de Waldemar Espinoza (de la agrupación a la que pertnece Bernardino Ramnírez), quien este año aspiró a ser el decano de CCSS (cosa que no lograría, pues fue finalmente Héctor Salazar Zapatero quien se hizo con este cargo).
Pero esto es solo el inicio de una serie bastante más amplia y compleja de acontecimientos, y que revela el nivel de dificultad que existe para trazar con claridad las líneas que estructuran las alianzas y convicciones políticas en San Marcos.
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domingo, 8 de agosto de 2010
lunes, 26 de julio de 2010
Propuestas de los candidatos para nuevo director de la Escuela de Antropología (UNMSM)
En la semanas por venir, el Consejo de Facultad debería de estar eligiendo a la persona que ocupará el puesto de director de la Escuela de Antropología de la UNMSM durante los próximos 3 años. Para esto, se le ha presentado al Consejo de Facultad una terna de candidatos, de la cual se elegirá a uno para dicho cargo. Ya se ha llevado a cabo un debate presencial (en el que no pude estar presente porque tenía clases de inglés) entre los 3 candidatos. Ellos han hecho circular sus propuestas por correo electrónico.
Para ser más específicos, hay 2 candidatos y una candidata. Al comentar sus propuestas, me referiré a estas personas por sus inciales: SA, PJ y MG.
SA y PJ empiezan haciendo un diagnóstico crítico de la situación actual de la Escuela, mostrando un panorama bastante desalentador: desvinculación de los problemas que atraviesa el país; fragmentación entre alumnos y profesores, así como al interior de ambos grupos; no hay convenios con instituciones o poblaciones con miras a crear espacios para la realización de prácticas pre-profesionales; biblioteca desactualizada; no hay un plan institucionalizado de trabajo ni proyecto alguno a largo plazo; poca investigación tanto de profesores como de alumnos; mínima inserción en el mercado laboral; etc. En el plan de MG no aparecen comentarios referentes a la situación actual de la escuela.
Planes de acción:
-Un punto a favor de PJ es que él es el único en señalar que su plan no es solo una elaboración personal, sino que ha sido constituido a partir de conversaciones con profesores y ex-profesores de la facultad (menciona 6 nombres). Esto es positivo, pues lo más importante no es tanto la persona que ocupa el cargo, sino el proyecto que esgrime. El hecho de que dicho proyecto sea elaboración de un colectivo le da más fuerza ya que supone un plan compartido cuya implementación sería más veloz, debido a que quienes han participado en su formulación estarían dispuestos a concretarlo de la manera más eficiente posible. Esto es un avance respecto de las demás propuestas, pues implica un consenso previo con miras a un plan a largo plazo.
-Todos coinciden en la necesidad de crear una tradición antropológica propia al interior de la Escuela. Es decir, crear discursos teóricos "propios" que distingan a la antropología sanmarquina.
Esto no debería de entenderse, pienso yo, como producción teórica autónoma (pues supondría esperar una suerte de "sanmarquinización" de la antropología, lo cual es disparatado), sino más bien como el esfuerzo por producir y desarrollar discusiones y discursos que giren en torno a las precoupaciones que tienen más presencia tanto a nivel de estudiantes como de profesores. Mejor aún, claro está, si estas discusiones pueden alimentarse a través del debate con investigadores ajenos a la universidad y de distintas especialidades.
-Los 3 señalan la necesidad de incentivar y sentar condiciones adecuadas para que los estudiantes de pre-grado se gradúen mediante la modalidad de sustentación de tesis. En los 3 se sobrentiende que la modalidad del curso de licenciatura atenta contra la necesidad de investigar, inherente a las CCSS (y a cualquier otro campo de formación académica).
-Los 3 mencionan la necesidad de promover la creación de una revista en la que profesores y alumnos puedan publicar sus trabajos e investigaciones.
OJO: si bien esta revista ya existe, SA es enfático al decir -en el diagnóstico- que esta solo circula en San Marcos. Esto es importante, pues no ayuda a escapar del aislamiento académico que nuestra Escuela sufre. SA también señala que sería importante buscar apoyar otro tipo de publicaciones estudiantiles.
-SA señala que es necesario elaborar un Plan de Trabajo con objetivos a corto, mediano y largo plazom y con proyección al siguiente decenio. Sin embargo, menciona que esto debe de hacerse sobre la base del Anteproyecto del Plan de Trabajo formulado por la comisión conformada anteriormente por 2 profesores.
El problema con esto es que hasta ahora nadie conoce el trabajo que ha desarrollado dicha comisión. Si es que ella ha avanzado con algo, sería pertinente que se diera a conocer.
-SA propone contactar a docentes retirados o de otras instituciones para que den charlas, conferencias, y puedan integrarse -de alguna manera- a los proyectos de investigación de docentes o alumnos. PJ dice que es necesario incorporar nuevos profesores con el fin de renovar la plana docente existente. MG menciona, entre sus puntos, el de "renovar la plana docente", pero no queda clara lo que esto significa, pues dice que la renovación tiene que ser "en todo sentido", lo que incluye traer a profesores invitados "para renovarnos también"
En este punto, hay ciertos parecidos entre las 3 posiciones, pero difieren en ciertas cosas. En PJ y MG no termina de quedar claro si renovar implica también la separación de ciertos profesores de la plana docente y su reemplazo por otros (OJO: a nivel de toda la facultad, los profesores se guardan las espaldas entre sí, evitando evaluaciones efectivas que pudieran conducir al despido de docentes de bajo nivel). SA no refiere a nada que podría implicar el despido y reemplazo de algún docente; más bien, su idea sugiere que,lo que habría que hacer sería encontrar mecanismos para incorporar a investigadores de otros espacios en proyectos de alumnos sanmarquinos, sin que esto signifique necesariamente que los investigadores invitados tengan que ejercer como docentes en algún momento. En cuanto a MG, suena un poco contradictorio su propuesta de renovación con la posición que mantiene respecto a la figura de la "cátedra paralela" (que permite a un grupo de alumnos que llevan un curso específico, pedir que un docente -que puede incluso no ser de San Marcos-, además del asignado, dicte dicho curso): la considera una figura demagógica que fomenta el desequilibrio institucional y el descontento entre alumnos. Aquí, además, hay un choque de intereses: MG es, dentro del conjunto docente de antropología, la persona la que más cátedras paralelas le han abierto.
-Dicho sea de paso, PJ propone algo interesante respecto de los docentes: que al final de año se realice un seminario en donde se expongan las investigaciones y preocupaciones teóricas más recientes de los investigadores (pienso que podría usarse una figura similar a la de las mesas verdes del IEP). Esto podría servir como un elemento más dentro de la constante autoevaluación que debería de haber en la Escuela.
-SA también propone crear una suerte de seminario semanal, los "Viernes Antropológicos", en donde investigadores de distintos espacios puedan presentar sus investigaciones y recibir críticas y comentarios de los asistentes.
-SA no menciona nada respecto de cómo recaudar dinero para la Escuela. MG propone que esto se haga desarrollando proyectos "vendibles" a partir de los cursos dictados. Para PJ, una buena maera de lograr esto es presentando proyectos auspiciados por al Escuela a fundaciones de financiamiento académico. Además, PJ propone crear una Instituto de Investigaciones Etnográficas (que, dicho sea de paso, centralizaría la labor de los talleres de investigación) cuyas investigaciones podrían ser también fuente de recursos (habría que, de alguna manera, "venderlas"). [Sí, lo sé, usé la palabra "investigaciones" muchas demasiado seguido].
-SA es el único que menciona la necesidad de mantener reuniones y coordinaciones constantes con los miembros del comité asesor.
-MG propone introducir los cursos de "Taller de Redacción de Proyectos I" y "Taller de Redacción de Proyectos II"; propone también un curso de "Deodontología" (supongo que se refiere a "Deontología"). PJ, apunta que deberían de implementarse cursos de antropología de la empresa, cultura empresarial o antropología del consumo.
-MG propone la necesidad de articular ejes de investigación entre pre y post-grado. Para esto, su idea específica es crear un "Gabinete de Antropología Etnográfica y Visual", el cual estaría bajo la responsabilidad de un docente de Antropología pero cuyo comité estaría conformado por un consejo directivo interdisciplinario. Este espacio serviría para: a) dar asesorías a tesistas de pre y post-grado; b) organizar seminarios en donde se presenten investigaciones de alumnos de pre y post-grado, y de cualquier otro investigador (aunque estos dos últimos tendrían que dar algún aporte económico para poder presentarse en él, lo que serviría para financiar al gabinete -financiameinto que también se lograría pidiendo algún tipo de apoyo al CEUPS-); c) articularlo con otros cursos ("Etnografía Comparada" -que ya existe-, "Conocimiento Etnográfico", "Taller de Metodología I" y "Taller de Metodología II")
Creo que MG tiene un punto importante al señalar, aunque de manera no tan explícita, estamos bastante bajos en lo que refiere a lo que sabemos sobre metodología y diseño de investigación. De otro lado, no queda claro a dónde apunta un curso como "Conocimiento Etnográfico".
-Otro punto importante en PJ es su énfasis en hacer un ranking de temas que más interesen a los alumnos, de fomra que se pueda crear una agenda a partir de líneas conjuntas de investigación.
Bueno, hay más propuest,s pero sería muy pesado anotar todas y comentarlas. Tampoco he dicho todas las cosas que podrían decirse sobre las ideas que aquí he reseñado. En lo que a mí respecta, me parece que el conjunto de propuestas presentada por PJ es la más convincente (tiene casi 3 páginas de diagnóstico y 3 de propuestas; MG presenta 3 páginas de propuestas y ninguna de diagnóstico; SA presenta página y media de diagnóstico y 2 páginas y media de propuestas. Aunque claro, la cantidad de hojas no es un criterio que determine la calidad de un conjunto de propuestas).
De todas maneras, varias de las cosas que los 3 candidatos dicen son aún vagas, y en muchas partes han echo gala de un floro carente de propuestas (pero bueno, esto parece inevitable en cualquiera que pretenda ser candidato a algo). Hay cosas que aún no quedan claras: la cuestión de recaudar dinero para le Escuela ha sido tratada de manera muy somera; también creo que han faltado palabras sobre si es pertinente o no homogeneizar los sílabos de un mismo curso dictado por profesores diferentes; la cuestión de los jefes de práctica ha sido tratada, pero no se termina de proponer criterios claros para elegirlos; entre otras cosas. Lo malo es que cuando las propuestas presentadas son muy generales, entran a tallar consideraciones que apuntan al carácter personal de los candidatos como criterios para preferir a uno o a otro.
Aún así, es bastante bueno que se haya creado un espacio de discusión en donde docentes y alumnos puedan conocer las ideas que el posible futuro director de Escuela tiene. De esta forma, pueden orientarse las preferencias de cada uno de una manera más informada.
Sin embargo, hay un grave problema: finalmente, al nuevo director lo elegirá el Consejo de Facultad. Es decir, la persona que ocupe ese puesto no saldrá elegida a partir de un proceso de debate y decisión sostenido por quienes están directamente interesados (profesores y alumnos de antropología), sino que se definirá a partir de arreglos políticos con personas (profesores y alumnos de la misma facultad pero de otras carreras) que pueden no saber nada acerca de la Escuela, pero que pueden decidir por ella por el mero hecho de ser consejeros de facultad. Dicho de otra manera, la elección no será determinada por la calidad de las propuestas, sino por el número de amigos que tienes dentro del grupo político que ha ganado las elecciones para conformar el consejo de facultad (claro que el tercio estudiantil es el espacio que da voz a los alumnos, pero es solo un tercio; los otros dos tercios están ocupados por profesores que tienen sus juegos políticos propios).
Una pregunta subyacente a lo que he dicho en el párrafo anterior es si sigue siendo realista y pertinente mantener un diseño institucional que compartimentaliza y aisla áreas de conocimiento (hay una desconexión y desarticulación clara entre lo que hacen los de antropología, con lo que hacen los de Sociología, con el trabajo de los de Historia, y lo mismo con las demás carreras -Arqueología, Trabajo Social y Geografía-) que, en gran medida, se ocupan de los mismos problemas.
Para ser más específicos, hay 2 candidatos y una candidata. Al comentar sus propuestas, me referiré a estas personas por sus inciales: SA, PJ y MG.
SA y PJ empiezan haciendo un diagnóstico crítico de la situación actual de la Escuela, mostrando un panorama bastante desalentador: desvinculación de los problemas que atraviesa el país; fragmentación entre alumnos y profesores, así como al interior de ambos grupos; no hay convenios con instituciones o poblaciones con miras a crear espacios para la realización de prácticas pre-profesionales; biblioteca desactualizada; no hay un plan institucionalizado de trabajo ni proyecto alguno a largo plazo; poca investigación tanto de profesores como de alumnos; mínima inserción en el mercado laboral; etc. En el plan de MG no aparecen comentarios referentes a la situación actual de la escuela.
Planes de acción:
-Un punto a favor de PJ es que él es el único en señalar que su plan no es solo una elaboración personal, sino que ha sido constituido a partir de conversaciones con profesores y ex-profesores de la facultad (menciona 6 nombres). Esto es positivo, pues lo más importante no es tanto la persona que ocupa el cargo, sino el proyecto que esgrime. El hecho de que dicho proyecto sea elaboración de un colectivo le da más fuerza ya que supone un plan compartido cuya implementación sería más veloz, debido a que quienes han participado en su formulación estarían dispuestos a concretarlo de la manera más eficiente posible. Esto es un avance respecto de las demás propuestas, pues implica un consenso previo con miras a un plan a largo plazo.
-Todos coinciden en la necesidad de crear una tradición antropológica propia al interior de la Escuela. Es decir, crear discursos teóricos "propios" que distingan a la antropología sanmarquina.
Esto no debería de entenderse, pienso yo, como producción teórica autónoma (pues supondría esperar una suerte de "sanmarquinización" de la antropología, lo cual es disparatado), sino más bien como el esfuerzo por producir y desarrollar discusiones y discursos que giren en torno a las precoupaciones que tienen más presencia tanto a nivel de estudiantes como de profesores. Mejor aún, claro está, si estas discusiones pueden alimentarse a través del debate con investigadores ajenos a la universidad y de distintas especialidades.
-Los 3 señalan la necesidad de incentivar y sentar condiciones adecuadas para que los estudiantes de pre-grado se gradúen mediante la modalidad de sustentación de tesis. En los 3 se sobrentiende que la modalidad del curso de licenciatura atenta contra la necesidad de investigar, inherente a las CCSS (y a cualquier otro campo de formación académica).
-Los 3 mencionan la necesidad de promover la creación de una revista en la que profesores y alumnos puedan publicar sus trabajos e investigaciones.
OJO: si bien esta revista ya existe, SA es enfático al decir -en el diagnóstico- que esta solo circula en San Marcos. Esto es importante, pues no ayuda a escapar del aislamiento académico que nuestra Escuela sufre. SA también señala que sería importante buscar apoyar otro tipo de publicaciones estudiantiles.
-SA señala que es necesario elaborar un Plan de Trabajo con objetivos a corto, mediano y largo plazom y con proyección al siguiente decenio. Sin embargo, menciona que esto debe de hacerse sobre la base del Anteproyecto del Plan de Trabajo formulado por la comisión conformada anteriormente por 2 profesores.
El problema con esto es que hasta ahora nadie conoce el trabajo que ha desarrollado dicha comisión. Si es que ella ha avanzado con algo, sería pertinente que se diera a conocer.
-SA propone contactar a docentes retirados o de otras instituciones para que den charlas, conferencias, y puedan integrarse -de alguna manera- a los proyectos de investigación de docentes o alumnos. PJ dice que es necesario incorporar nuevos profesores con el fin de renovar la plana docente existente. MG menciona, entre sus puntos, el de "renovar la plana docente", pero no queda clara lo que esto significa, pues dice que la renovación tiene que ser "en todo sentido", lo que incluye traer a profesores invitados "para renovarnos también"
En este punto, hay ciertos parecidos entre las 3 posiciones, pero difieren en ciertas cosas. En PJ y MG no termina de quedar claro si renovar implica también la separación de ciertos profesores de la plana docente y su reemplazo por otros (OJO: a nivel de toda la facultad, los profesores se guardan las espaldas entre sí, evitando evaluaciones efectivas que pudieran conducir al despido de docentes de bajo nivel). SA no refiere a nada que podría implicar el despido y reemplazo de algún docente; más bien, su idea sugiere que,lo que habría que hacer sería encontrar mecanismos para incorporar a investigadores de otros espacios en proyectos de alumnos sanmarquinos, sin que esto signifique necesariamente que los investigadores invitados tengan que ejercer como docentes en algún momento. En cuanto a MG, suena un poco contradictorio su propuesta de renovación con la posición que mantiene respecto a la figura de la "cátedra paralela" (que permite a un grupo de alumnos que llevan un curso específico, pedir que un docente -que puede incluso no ser de San Marcos-, además del asignado, dicte dicho curso): la considera una figura demagógica que fomenta el desequilibrio institucional y el descontento entre alumnos. Aquí, además, hay un choque de intereses: MG es, dentro del conjunto docente de antropología, la persona la que más cátedras paralelas le han abierto.
-Dicho sea de paso, PJ propone algo interesante respecto de los docentes: que al final de año se realice un seminario en donde se expongan las investigaciones y preocupaciones teóricas más recientes de los investigadores (pienso que podría usarse una figura similar a la de las mesas verdes del IEP). Esto podría servir como un elemento más dentro de la constante autoevaluación que debería de haber en la Escuela.
-SA también propone crear una suerte de seminario semanal, los "Viernes Antropológicos", en donde investigadores de distintos espacios puedan presentar sus investigaciones y recibir críticas y comentarios de los asistentes.
-SA no menciona nada respecto de cómo recaudar dinero para la Escuela. MG propone que esto se haga desarrollando proyectos "vendibles" a partir de los cursos dictados. Para PJ, una buena maera de lograr esto es presentando proyectos auspiciados por al Escuela a fundaciones de financiamiento académico. Además, PJ propone crear una Instituto de Investigaciones Etnográficas (que, dicho sea de paso, centralizaría la labor de los talleres de investigación) cuyas investigaciones podrían ser también fuente de recursos (habría que, de alguna manera, "venderlas"). [Sí, lo sé, usé la palabra "investigaciones" muchas demasiado seguido].
-SA es el único que menciona la necesidad de mantener reuniones y coordinaciones constantes con los miembros del comité asesor.
-MG propone introducir los cursos de "Taller de Redacción de Proyectos I" y "Taller de Redacción de Proyectos II"; propone también un curso de "Deodontología" (supongo que se refiere a "Deontología"). PJ, apunta que deberían de implementarse cursos de antropología de la empresa, cultura empresarial o antropología del consumo.
-MG propone la necesidad de articular ejes de investigación entre pre y post-grado. Para esto, su idea específica es crear un "Gabinete de Antropología Etnográfica y Visual", el cual estaría bajo la responsabilidad de un docente de Antropología pero cuyo comité estaría conformado por un consejo directivo interdisciplinario. Este espacio serviría para: a) dar asesorías a tesistas de pre y post-grado; b) organizar seminarios en donde se presenten investigaciones de alumnos de pre y post-grado, y de cualquier otro investigador (aunque estos dos últimos tendrían que dar algún aporte económico para poder presentarse en él, lo que serviría para financiar al gabinete -financiameinto que también se lograría pidiendo algún tipo de apoyo al CEUPS-); c) articularlo con otros cursos ("Etnografía Comparada" -que ya existe-, "Conocimiento Etnográfico", "Taller de Metodología I" y "Taller de Metodología II")
Creo que MG tiene un punto importante al señalar, aunque de manera no tan explícita, estamos bastante bajos en lo que refiere a lo que sabemos sobre metodología y diseño de investigación. De otro lado, no queda claro a dónde apunta un curso como "Conocimiento Etnográfico".
-Otro punto importante en PJ es su énfasis en hacer un ranking de temas que más interesen a los alumnos, de fomra que se pueda crear una agenda a partir de líneas conjuntas de investigación.
Bueno, hay más propuest,s pero sería muy pesado anotar todas y comentarlas. Tampoco he dicho todas las cosas que podrían decirse sobre las ideas que aquí he reseñado. En lo que a mí respecta, me parece que el conjunto de propuestas presentada por PJ es la más convincente (tiene casi 3 páginas de diagnóstico y 3 de propuestas; MG presenta 3 páginas de propuestas y ninguna de diagnóstico; SA presenta página y media de diagnóstico y 2 páginas y media de propuestas. Aunque claro, la cantidad de hojas no es un criterio que determine la calidad de un conjunto de propuestas).
De todas maneras, varias de las cosas que los 3 candidatos dicen son aún vagas, y en muchas partes han echo gala de un floro carente de propuestas (pero bueno, esto parece inevitable en cualquiera que pretenda ser candidato a algo). Hay cosas que aún no quedan claras: la cuestión de recaudar dinero para le Escuela ha sido tratada de manera muy somera; también creo que han faltado palabras sobre si es pertinente o no homogeneizar los sílabos de un mismo curso dictado por profesores diferentes; la cuestión de los jefes de práctica ha sido tratada, pero no se termina de proponer criterios claros para elegirlos; entre otras cosas. Lo malo es que cuando las propuestas presentadas son muy generales, entran a tallar consideraciones que apuntan al carácter personal de los candidatos como criterios para preferir a uno o a otro.
Aún así, es bastante bueno que se haya creado un espacio de discusión en donde docentes y alumnos puedan conocer las ideas que el posible futuro director de Escuela tiene. De esta forma, pueden orientarse las preferencias de cada uno de una manera más informada.
Sin embargo, hay un grave problema: finalmente, al nuevo director lo elegirá el Consejo de Facultad. Es decir, la persona que ocupe ese puesto no saldrá elegida a partir de un proceso de debate y decisión sostenido por quienes están directamente interesados (profesores y alumnos de antropología), sino que se definirá a partir de arreglos políticos con personas (profesores y alumnos de la misma facultad pero de otras carreras) que pueden no saber nada acerca de la Escuela, pero que pueden decidir por ella por el mero hecho de ser consejeros de facultad. Dicho de otra manera, la elección no será determinada por la calidad de las propuestas, sino por el número de amigos que tienes dentro del grupo político que ha ganado las elecciones para conformar el consejo de facultad (claro que el tercio estudiantil es el espacio que da voz a los alumnos, pero es solo un tercio; los otros dos tercios están ocupados por profesores que tienen sus juegos políticos propios).
Una pregunta subyacente a lo que he dicho en el párrafo anterior es si sigue siendo realista y pertinente mantener un diseño institucional que compartimentaliza y aisla áreas de conocimiento (hay una desconexión y desarticulación clara entre lo que hacen los de antropología, con lo que hacen los de Sociología, con el trabajo de los de Historia, y lo mismo con las demás carreras -Arqueología, Trabajo Social y Geografía-) que, en gran medida, se ocupan de los mismos problemas.
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